En forma y con energía. Siéntete “on fire” contigo

Cómo conseguir verte y sentirte bien sin complicaciones y a prueba de pereza

¿Cómo ves tu cuerpo al desnudo?

Yo recuerdo sobre todo ese momento pre-verano al probarme el bañador por primera vez después de toda la época de frío y estar tapada. No me hacía mucha ilusión la verdad, era raro.

Verme ahí, tan blanquita, con el bañador apretando más de la cuenta por algunos sitios y dejando ver la falta de tersura de mi piel… Pues no se me hacía agradable, la verdad.

Por otro lado,

¿Cómo llevas el tema del cansancio?

¿Estás más tiempo en modo activado o en modo “apochongado”, como digo yo?

En mi caso, llegó un momento en el que ya no recordaba cuando fue la última vez que me había despertado descansada.

El primer ratito del día, da igual que fuera fin de semana o no, consistía en conseguir salir de ese estado de zombie reventado. Y luego, según la ocasión, igual me pasaba casi todo el día arrastrándome como podía, bostezando y con esa sensación de “me ponen una cama aquí y caigo frita en 2 segundos”.lalala

¿Y qué me dices de la flojera y debilidad en el cuerpo?

Recuerdo correr unos pocos metros para coger un autobús que ya se iba y luego me llevaba casi todo el trayecto respirando exageradamente y con el corazón a mil por hora. Me costaba un montón recuperar el estado de calma.

O cuando subía unas escaleras (daba igual que lo hiciera a menudo) y a los pocos escalones ya me quemaban las piernas y empezaba a faltarme el aire.

¿Te suena esto que te cuento?

Pues ahora imagina…

+ Poder desnudarte ante el espejo en cualquier momento y decir “oh yeah, todo está en su sitio”.

+ O despertarte con energía, sintiendo que has descansado genial, y mantener esa activación el resto de la jornada.

+ O de ser capaz, por fin, de subir un buen tramo de escaleras, o correr para coger el autobús, o levantar unas cajas o una maleta… Y quedarte tan normal, sin parecer que vas a morir en cualquier momento.

Todo esto es posible, de verdad. Y no es necesario que pasen mil años para ir viendo los cambios.

No es que sea chasquear los dedos, hay que ponerse a ello obviamente, pero en serio, nada súper exagerado

Y lo mejor de todo es que paralelamente a estos logros tan prácticos, te llevas de regalo una pedazo de salud, lo cual significa:

  • Decir adiós a enfermar con frecuencia. De hecho, será raro que enfermes y, si lo haces, será algo breve y poco intenso comparado con lo que acostumbrabas a tener.
  • Tener la piel mejor que nunca, viendo cómo desaparecen granitos y otras imperfecciones.
  • Olvidarte de dolores de cabeza recurrentes, dolores de regla o de barriga.
  • Y, en definitiva, sentirte bien de verdad, con fuerza y energía.

Me chifla la idea de conseguir que tú te sientas así y por eso quiero ayudarte 🙂

¿Qué quiero que consigas entonces?

En términos de resultados, todo lo que te acabo de comentar:

Que te veas y sientas bien, con energía, con agilidad y con una buena salud que te permita olvidarte de médicos y de ir arrastrando resfriados y dolorcitos por aquí  y por allá.

En términos de procesos o aprendizajes:

+ Le cogerás el gusto a moverte, empezarás a conectar con tu cuerpo y verás lo rápido que puedes progresar con unas instrucciones sencillas.

+ Comprobarás lo fácil que es comer saludable con las pautas adecuadas, incluso con poco tiempo y sin ser un “cocinillas”. Y cómo puedes disfrutar a la vez que mejoras tu estado físico y anímico.

+ Aprenderás a moverte más cada día, a relajarte y a recalibrar tu ritmo biológico natural. Así mejorarás tu productividad y te verás y sentirás radiante.

¿Por qué considero que puedes confiar en mí?

# Porque yo he estado donde estás tú y entiendo cómo te sientes, las cosas que te pasan por la cabeza, tus miedos…

# Porque puedo ahorrarte mucho tiempo de investigación y de ensayo y error.

# Porque tengo una visión global, no solo de donde te encuentras, sino de dónde vas a encontrarte próximamente. Y esto ayuda a enfocar las cosas.

# Porque no me centro solo en que te muevas o en la comida, sino que integro distintas áreas para que no tengas que salir a buscar eslabones perdidos fuera.

# Porque todo lo que te cuente ya lo he probado en mí misma y me ha funcionado.

# Porque creo de verdad que merece la pena andar este camino y es alucinante lo mucho que descubres y aprendes.

# Porque, en definitiva, me apasiona este mundo del que te hablo y me encanta poder ayudarte y transmitirte mi ilusión.