Conmigo hasta el infinito y más allá

¿Nos ponemos en marcha o qué? 😀

La cosa va así:

1- Me envías un email a través del contacto que encontrarás aquí abajo y me cuentas un poco qué tienes en esa cabecita (te sientes cansada, estás plof, incluso puede que algo deprimida, te ves flácida y floja, estás agobiada por algún dolor o enfermedad…).

2- Leo tu email con mucha ilusión y cara de 😀 y te contesto cómo veo yo el tema, proponiéndote, dado el caso, que quedemos por Skype o similar para charlar un ratito y ver qué tal congeniamos. Todo esto gratis, obviamente.

3- Si finalmente nos sentimos a gusto, hay feeling entre las dos partes y todo va guay, entonces podremos realizar el intercambio de valor 🙂


¿Y sobre qué podría yo ayudarte?

Pues si le has echado un vistazo a esta página, ya te harás bastante idea de por dónde van los tiros. También en la página de bienvenida tienes el enfoque global que sigo con el proyecto e igual te da más idea.  A grandes rasgos, yo diría:

+ A introducir más movimiento en tu vida.

+ A mejorar tu alimentación y tu relación con la comida.

+ Y a incorporar hábitos que te ayuden a optimizar aún más tu salud.

Dentro de cada punto hay mucha miga y además cada persona es diferente,  por lo que sus necesidades y prioridades también lo son.

Si estas cosas te parecen poco relevantes o muy vagas es realmente porque lo que quieres es resolver un problema específico como:

+ “Necesito energía porque estoy plof y voy arrastrada”.

+ “No estoy gorda pero tengo las carnes flácidas y no me veo bien, sobre todo con poca ropa…”.

+ “Voy siempre estresada”.

+ “Se lo que debo hacer pero no lo hago”.

¿Te resuenan más estas palabras?

Mi idea es que me plantees tu principal preocupación o interés y ya de ahí vamos tirando del hilo. Es lo que tiene la personalización, que no existen recetas ni fórmulas concretas 🙂


“¿Me llevo algo tangible, Lau?”

Habrá cosas que te las vaya comentando en el momento, durante el encuentro (puedes ir tomando notas de lo que te parezca útil), aunque la idea es que tú vayas llegando a tus propias conclusiones y decisiones. Yo luego te daré por escrito las ideas que considere relevantes de la sesión más algún material que pueda serte útil, así como tareas a realizar. Todo claro y ordenadito 🙂

Ten en cuenta que hay un trabajo por detrás que no se ve. Con todas las cositas que tú me cuentes luego yo pongo mis neuronas a trabajar y te doy las mejores soluciones que consigan mis pequeñas (mis neuronas, sí jaja).


Respecto a la duración del acompañamiento

Pues todo depende de lo que vayas buscando, pero si lo que quieres es integrar nuevos hábitos y cumplir objetivos vas a necesitar mínimo 3 meses.

Por lo general nos veremos 3 o 4 veces al mes (quien dice “vernos” dice hablar por teléfono o Skype) durante unos 45 minutos aproximadamente.

Y no te angusties porque no voy a estar pendiente del reloj como si de un arma de destrucción masiva se tratase. No es que vayamos a estar toda la mañana o la tarde pero no te diré STOP! cuando lleguemos a los 45 min 😛


¿Y algo presencial?

Pues por mí genial 😀

Yo encantada de vernos en persona y dar un paseito mientras charlamos 🙂

El asunto es que si vivimos en ciudades distintas, tú o yo tenemos que viajar, lo cual implica sumar transporte, alojamiento y comida (ya sea para ti o para mí).

De modo que si podemos llegar a un acuerdo con esos temas y no te importa pagar más (ya sea para venir tú a visitarme o para costear mi visita a tu ciudad) porque quieres verme en persona sí o sí, pues perfecto 🙂

Todo sería cuestión de organizarnos 😉


¿Te animas o qué?

Si haces clic, irás a la página de contacto, donde tienes una fotito mía bastante representativa de mi persona (para bien y para mal jaja) y un formulario para que me cuentes 🙂